Allá por el 2015 Reusch tenía un gesto con los románticos de
los guantes de portero, poniendo a la venta el Reusch World Keeper 2015, siendo
una reedición del modelo de 2002 que tanto éxito tuvo entre los porteros de la época,
y que se convirtio en un icono para los guardametas tanto profesionales como
amateurs.
El problema de la versión de 2015 era que para poder introducir
la iconica flecha negra, el guante tenia que prescindir de tecnologías muy
arraigadas a los nuevos tiempos y sobre todo a los modelos actuales de Reusch.
